Veo un paisaje en mi mente, una playa inundada, ya desde inmemoriables ensueños, ya de quimeras del alma, que hacen correr un lágrima que aún no ha emergido, empuñado y contenido como una espada templada, como esperando, esperando la lucha que nunca vendrá. Una playa de agua mansa y tibia tras el atardecer de verano, ese viento que al rosar mi piel la desnuda de todo pudor, de toda cordura. Veo una playa de arena marcada por nuestras huellas, marcadas por nuestros pies, por nuestras piernas, por nuestras espaldas, y que como en una pincelada se continuan hacia el mar de aguas dulces, se continúan... Una playa saturada de locuras, de mis locuras, de tu piel, de mis deseos, de tus labios, de mis ensueños, de tus brazos.... Veo un playa, veo tus ojos...
Illa nata ego
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario