martes, 19 de enero de 2010

Escucho el silencio...

Escucho el silencio, y me siento libre, siento esa paz inquebrantable, recorro ese silencio en los intrincados paisajes de mi mente, y me regocijo en las posibilidades, en los placeres que me endulzan la existencia...
Escucho el silencio, y siento que nada puede detenerme, celebro cada instante, pues parece que el mundo se empeña en darme lo que necesito, lo que anhelo, y lo que disfruto de corazón...
Escucho el silencio, y pienso que esta aventura resulta realmente interesante...
Escucho ese silencio que cae tras el atardecer, mirando unos ojos de extraña paz, de adorable certeza, de fogosa pasión, de tierna sonrisa... ese silencio que me regala su ensueño... ¿acaso cosa más bella?...
Escucho el silencio de su duda, y que ella es sin duda más excitante, que cualquiera de las certezas...
Escucho ese silencio, y siento que quiero quedarme aquí para siempre...

Illa nata ego.

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